Mi experiencia en Cubiro
Tenía casi dos años sin visitar Barquisimeto. La última vez que lo hice, tuve la oportunidad de asistir a la 71º Asamblea Fedecámaras, asombrarme con la "Flor de Venezuela" y visitar la imponente Catedral de Nuestra Señora del Carmen. Los acontecimientos que me llevaron a transitar esos lugares los guardo con mucho cariño en lo más profundo de mi memoria, pero sobre ello no pretendo profundizar en esta oportunidad. El Estado Lara realmente tiene esa particularidad de envolverte entre, paisajes, buena comida y contrastes importantes a nivel geográfico en cada una de sus ciudades.
(Una foto memoria de aquella época, cuando todavía el cocuy de penca estaba más barato que un six pack de cervezas).
*Por cierto, es la vista desde el Hotel Jirahara, uno de los más conocidos -y prestigiosos- de la ciudad*.
Ahora, retomando un poco la titulación de esta entrada...
En diciembre de 2016 volví a observar... -esta vez desde un autobús- la estatua de la Divina Pastora, el letrero de bienvenida a la ciudad y el evidente contraste entre el centro de la ciudad y sus alrededores.
(Afortunadamente) el calor agobiante de esa tarde de principios de época navideña no sería el lugar donde estaríamos ubicados durante los próximos 6 días.
La ruta hacia Cubiro para esas fechas -debo reconocer- se encontraba bastante deteriorada, (no puedo si quiera imaginar cómo se encuentra en estos momentos). Debo admitir, que uno como pasajero -ambulante y cansado, por supuesto- suele distraerse fácilmente ante los paisajes que se van presentando a medida que se transita la vía. El clima cambia drásticamente desde ciudades como Quíbor -impresionantemente calurosa- hasta Cubiro -bastante fría si tuviésemos que compararla con una noche fresca en Caracas-, los modos de vida en ambos pueblos venezolanos son completamente ambivalentes por sus condiciones geográficas, lo cual, a mi criterio resulta interesante para evaluar en futuras oportunidades su explotación turística (lo de mi criterio por cierto, -ya está estipulado dentro de las proyecciones como país, sin embargo- no ha podido ejecutarse por la dificultad de traslado, la inseguridad y la breve publicidad que ha tenido la región durante los últimos 10 años).
Cubiro ante todo, es un pueblo bastante verde, tranquilo, pero desafortunadamente muy vulnerable a fallas geológicas e inundaciones. (Retomando la idea última), a pesar de haber sido considerado por muchos años como una de las más importantes regiones turísticas por su agradable clima de menos de 16 grados durante todo el año, las hermosas vistas y la hospitalidad de los locales, las condiciones actuales del suelo han propiciado que muchas zonas de la parte norte de la montaña sean consideradas por múltiples entidades de protección civil, de catástrofes ambientales y entre otras, como un sector de una importante inestabilidad.
(Una foto memoria de un suave atardecer de Cubiro).
Este pueblo venezolano (como casi todo en el país) tiene delimitadas zonas donde la crisis alimentaria, en vivienda y recursos parecieran ser del todo contrarias. "Lomas de Cubiro" es el sector turístico más importante y es básicamente a donde se dirigen los visitantes (principalmente de ciudades como Maracaibo, Barquisimeto y Valencia) a disfrutar de paseos de caballo, cachapas con cochino frito y del mercado tradicional del sector.
A continuación, algunos de los paisajes de dicha región:
(Cuidadores de los caballos -que por cierto, tienen su propio sindicato-)
(Un selfie con mis compañeros de trabajo de campo)
(Y así son las vías para llegar hasta las Lomas. Por cierto, casi toda la ruta hacia el pueblo es similar. El cielo siempre está tan azul que podría parecer una como si estuvieses viendo una caricatura de Nickelodeon).
Como estudiantes de Sociología, tuvimos la labor (para pasar la materia llamada "Sociología Rural") de hacer una actividad de data sociodemográfica para identificar las posibles dificultades de cada sector tanto sur como norte de la zona, con la finalidad de hallar indicadores para mejorar las relaciones turísticas y comerciales del sector sur (es decir, el sector más costoso/dedicado a servicios terciarios).
(La presentación de los datos se le hizo al Alcalde del Municipio Jiménez para aquella época)...
Al final, la semana, más que de producción de papas, cocuy (y todas sus benditas variaciones -vino de cocuy, cocuy puro, "el criollito", "coco-whisky criollo" o hasta el pintoresco -llamado así no me cataloguen como vulgar- "rompe cucas", cochino, turismo y hermosos paisajes, pudimos reflexionar más allá sobre situaciones que en muchas circunstancias parecen ser obviadas para muchachos socializados en zonas citadinas o más urbanas...
La importancia que implican las condiciones mínimas para lograr una buena y justa interacción social como lo son: un buen sistema de aguas blancas/negras, un adecuado mantenimiento de vías para el traslado de productos de exportación, transporte para los ciudadanos del pueblo hacia otras regiones cercanas, y, hasta inclusive el respeto a las leyes laborales mínimas... pueden lograr cambios más significativos que la percepción breve de una apariencia inexistente de confort en la zona.
(Un PLUS del viaje... Si vas a Cubiro y no mascas chimó bebiendo cocuy en continuo, no vives de igual forma la experiencia. PD: Les aseguro que los mareos son violentos si respiras con la boca abierta).
(Una foto memoria de aquella época, cuando todavía el cocuy de penca estaba más barato que un six pack de cervezas).
*Por cierto, es la vista desde el Hotel Jirahara, uno de los más conocidos -y prestigiosos- de la ciudad*.
Ahora, retomando un poco la titulación de esta entrada...
En diciembre de 2016 volví a observar... -esta vez desde un autobús- la estatua de la Divina Pastora, el letrero de bienvenida a la ciudad y el evidente contraste entre el centro de la ciudad y sus alrededores.
(Afortunadamente) el calor agobiante de esa tarde de principios de época navideña no sería el lugar donde estaríamos ubicados durante los próximos 6 días.
La ruta hacia Cubiro para esas fechas -debo reconocer- se encontraba bastante deteriorada, (no puedo si quiera imaginar cómo se encuentra en estos momentos). Debo admitir, que uno como pasajero -ambulante y cansado, por supuesto- suele distraerse fácilmente ante los paisajes que se van presentando a medida que se transita la vía. El clima cambia drásticamente desde ciudades como Quíbor -impresionantemente calurosa- hasta Cubiro -bastante fría si tuviésemos que compararla con una noche fresca en Caracas-, los modos de vida en ambos pueblos venezolanos son completamente ambivalentes por sus condiciones geográficas, lo cual, a mi criterio resulta interesante para evaluar en futuras oportunidades su explotación turística (lo de mi criterio por cierto, -ya está estipulado dentro de las proyecciones como país, sin embargo- no ha podido ejecutarse por la dificultad de traslado, la inseguridad y la breve publicidad que ha tenido la región durante los últimos 10 años).
Cubiro ante todo, es un pueblo bastante verde, tranquilo, pero desafortunadamente muy vulnerable a fallas geológicas e inundaciones. (Retomando la idea última), a pesar de haber sido considerado por muchos años como una de las más importantes regiones turísticas por su agradable clima de menos de 16 grados durante todo el año, las hermosas vistas y la hospitalidad de los locales, las condiciones actuales del suelo han propiciado que muchas zonas de la parte norte de la montaña sean consideradas por múltiples entidades de protección civil, de catástrofes ambientales y entre otras, como un sector de una importante inestabilidad.
(Una foto memoria de un suave atardecer de Cubiro).
Este pueblo venezolano (como casi todo en el país) tiene delimitadas zonas donde la crisis alimentaria, en vivienda y recursos parecieran ser del todo contrarias. "Lomas de Cubiro" es el sector turístico más importante y es básicamente a donde se dirigen los visitantes (principalmente de ciudades como Maracaibo, Barquisimeto y Valencia) a disfrutar de paseos de caballo, cachapas con cochino frito y del mercado tradicional del sector.
A continuación, algunos de los paisajes de dicha región:
(Cuidadores de los caballos -que por cierto, tienen su propio sindicato-)
(Un selfie con mis compañeros de trabajo de campo)
(Y así son las vías para llegar hasta las Lomas. Por cierto, casi toda la ruta hacia el pueblo es similar. El cielo siempre está tan azul que podría parecer una como si estuvieses viendo una caricatura de Nickelodeon).
Como estudiantes de Sociología, tuvimos la labor (para pasar la materia llamada "Sociología Rural") de hacer una actividad de data sociodemográfica para identificar las posibles dificultades de cada sector tanto sur como norte de la zona, con la finalidad de hallar indicadores para mejorar las relaciones turísticas y comerciales del sector sur (es decir, el sector más costoso/dedicado a servicios terciarios).
(La presentación de los datos se le hizo al Alcalde del Municipio Jiménez para aquella época)...
Al final, la semana, más que de producción de papas, cocuy (y todas sus benditas variaciones -vino de cocuy, cocuy puro, "el criollito", "coco-whisky criollo" o hasta el pintoresco -llamado así no me cataloguen como vulgar- "rompe cucas", cochino, turismo y hermosos paisajes, pudimos reflexionar más allá sobre situaciones que en muchas circunstancias parecen ser obviadas para muchachos socializados en zonas citadinas o más urbanas...
La importancia que implican las condiciones mínimas para lograr una buena y justa interacción social como lo son: un buen sistema de aguas blancas/negras, un adecuado mantenimiento de vías para el traslado de productos de exportación, transporte para los ciudadanos del pueblo hacia otras regiones cercanas, y, hasta inclusive el respeto a las leyes laborales mínimas... pueden lograr cambios más significativos que la percepción breve de una apariencia inexistente de confort en la zona.
(Un PLUS del viaje... Si vas a Cubiro y no mascas chimó bebiendo cocuy en continuo, no vives de igual forma la experiencia. PD: Les aseguro que los mareos son violentos si respiras con la boca abierta).






