Repercusiones de la infidelidad
Hoy madrugamos como de costumbre. A mi hermano la lluvia lo pone de mal humor; mi mamá le tiene pánico a la lluvia, desde que somos pequeños nos ha advertido de lo grave que es mojarnos, como si fuéramos una especie “algodones de azúcar”, su preocupación es tanta que decidió alcanzarnos hasta Zona Rental. Como de costumbre, mi hermano no tenía ticket de metro y a pesar de haber hecho cola para comprarlo, nos montamos un vagón que estaba prácticamente vacío. Colocamos el despertador y dormimos todo el trayecto, llegamos muy temprano. Como el único lugar abierto en la Universidad con chicles era el Solarium, esperé 20 minutos a que me atendiera la cajera que supuestamente tenía “una reunión de trabajo” a las 6:30am. Tuve que esperar hasta las 6:50 para que me atendieran, y ni siquiera fue ella sino el señor con el cual se reunía para cuestiones laborales. Me despedí de mi hermano y me dirigí a mi ...