Resistir

Resistir ante la desesperación de poder observar un nuevo comienzo, ante la miseria, hambre, escasez de productos básicos. Resistir a cada una de las dolorosas despedidas, que son en muchos casos sin retorno. Resistir ante aquellos momentos de felicidad que poco a poco se fueron esfumando. Hoy todo vuelve a ser incertidumbre y desesperanza, ira e impotencia, lamentos y aún más crisis. Podríamos seguir utilizando adjetivos calificativos para describir la situación anómica en la que converge Venezuela, ¿Pero a estas alturas... Quién no sabe cuánto estamos sufriendo? 

Una frase a convenir: 

"Al tratar del Estado debemos recordar que sus instituciones no son aborígenes, aunque existieran antes de que nosotros naciéramos; que no son superiores al ciudadano; que cada una de ellas ha sido el acto de un solo hombre, pues cada ley y cada costumbre ha sido particular; que todas ellas son imitables y alterables, y que nosotros las podemos hacer igualmente buenas o mejores" Ralph Waldo Emerson. 

La participación ciudadana ante momentos circunstanciales en una Nación, es el componente clave para lograr desestabilizar las comodidades gubernamentales que no desean tomar acciones en conjunto para la planificación económica y reconstitución fundamental de las políticas públicas de los países. 

Venezuela elocuentemente necesita un cambio, un nuevo porvenir. La historia marcó un punto de quiebre en el cual, el desgaste humanitario sigue cada día con más debacle. La oportunidad de ahora en adelante, es a seguir fomentando el espíritu de lucha como ciudadanos de un país maravilloso que nos ha dado tanto, a pesar de las lamentables circunstancias por las cuales hemos transitado durante estos últimos 17 años. 





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