Mensaje subliminal: ficciones cronológicas
Uno de esos días calurosos en la Capital se detiene en la parada un Autobús con una dedicatoria a San Judas Tadeo. Apenas comienza el día y se visualiza la competitividad de cada uno de los conductores para recoger a más pasajeros, las calles aún se encuentran en movimiento. Se ha detenido por un instante y una niña muy pequeña observó un billete de 50 bolívares incrustado en el medio de un asiento; sorprendida los tomó y se los mostró a su madre, a pesar de que la señora tenía muchas ganas de comprarle un helado de barquilla a su hija desistió a último momento y le dijo que los volviera a colocar donde lo encontró y unos segundos después partieron. Un distinguido empresario alzó su pulgar y sin mucho retraso se encontraba en el mismo asiento visualizando perfectamente el billete completamente enrollado como una especie de pergamino, pensó que era algo absurdo...