¿Qué hay detrás de un tatuaje?

Vinc - parte I

¿Cómo comenzó todo? ¿Qué significan esas cuatro letras "V-I-N-C"?

El tatuaje comienza con la curiosidad, fue la curiosidad la que me presionó a leer, veía tantos libros y quería saber qué estaba escrito y cuál era la conexión entre las imágenes del libro y las palabras que lo componían. El tatuaje se hacía en un soporte completamente desconocido y el proceso también lo era. Las imágenes me atraen, siempre lo han hecho.

- ¿Querer saber fue realmente el principio? ¿Cuál fue tu primer contacto con el tatuaje?

 A eso iba, pero lo de "VINC" no tiene mucha importancia en este ámbito.

- ¿Quién es entonces "VINC"?

Es una extensión de mí, Vinc tatúa y hace otras cosas que le gustan, las cosas más serias dentro de la sociedad las hace Miguel. A principios del 2000 era común ver en los kioscos las revistas españolas de tatuajes, TattooArte y ñ Tattoo (esta era un catálogo de diseños para tatuar, sobre fondo blanco). Siempre las veía en los kioscos, pero no tenía para comprarlas, costaban como 3000Bs, eso alcanzaba para desayunar por una semana en el liceo y sobraban 500Bs. Convencí a un amigo de que comprara una revista 
y se hizo adicto a ver esas imágenes.


- Mencionas que VINC es una extensión de ti, ¿La sociedad no considera al tatuaje como algo serio? ¿Qué repercusiones tiene eso?




Cuando dibujo siento que camino, a veces con mapa otras veces sin mapa, cuando termino el dibujo siempre llego a mi infancia. Gran parte de la sociedad no ve las actividades vinculadas al arte como algo serio. Siempre ha habido más respeto hacia un ingeniero que hacia un licenciado en actuación. Creo que cada quién está compuesto de varias partes, emocionalmente somos muchas cosas dependiendo de la situación, Vinc seria una de las partes de un todo. No un complemento, ni una segunda personalidad.

- A principios del 2000 no existían los medios, las redes sociales no tenían el mismo impacto... ¿Cómo hiciste para surgir?

Surgir es una palabra muy grande, todavía estoy en proceso, pero la información se pasaba de boca en boca, es un pueblo pequeño. Después del paro petrolero no volvieron a llegar las revistas, al menos a Mérida, la curiosidad siguió aumentando. Quería saber cómo un dibujo quedaba plasmado en la piel.

 

- Para aquel entonces... ¿Qué edad tenías?

Llegaban rumores de cómo se tatuaba, creo que tenía 12 o 13 años. A los 15 hicimos una máquina casera.

- ¿Cómo la hicieron?

Con un motor de cassetera que giraba, se le adaptaba el esqueleto de un lapicero y la aguja se colocaba con hilo de coser amarrado a una barra metalíca delgada, se usaba un transformador de voltaje para hacerla funcionar, de los que traían los nintendos chinos; las agujas se compraban por ahí en las mercerías, de canutillo y se usaba tinta china.

- Si pudieses estimar un cálculo... ¿Cuánto tiempo gastaste haciéndola? ¿Cuánto te costó recolectar los materiales?

Esa máquina la hice con un amigo, tardamos como 2 días, no continuos, no gastamos mucho, las cosas eran recicladas.

¿Cuándo se decidieron a usarla?

Cuando encontramos a alguien lo suficientemente ebrio para confiar en nosotros. Paja, el pana la usó primero en sí mismo.

- ¿Qué pensaste al respecto? 

No lo desaprobé.

- ¿Y después que sucedió? 




Después me tocó usarla, en un tatuaje en el que metimos mano yo dos panas más. Era un tribal en el brazo yo era el que dibujaba con lapicero en la piel.


- ¿Que hicieron tus otros dos panas?

Yo dibujé el tribal, un pana hizo parte del contorno, yo otra, el otro pana otra y así con el relleno. Estábamos bebiendo.


- ¿Qué sentiste al ver terminado el tatuaje?

No me sentía dueño de eso, quería hacer uno completo. Hicimos otra máquina. La primera la compartimos. También sentí que los tribales eran una ladilla. Me estás haciendo recordar mucho; los últimos días he estado recordando cosas, ayer escribí un texto sobre el último día del primer contrato en el diario. Luego me tocó tatuar a otro pana, un demonio con la boca cocida, como si estuviera haciendo huelga en Venezuela. Era pequeño, como de 7cm.


- ¿Qué edad tenías cuando tuviste el primer contacto con el diario? - ¿Por qué el espacio es tan importante para un tatuador?

El primer primerísimo contacto con el diario fue la sección de comiquitas que me daba mi papá los domingos cuando tenía 4 años. Pero pasamos de comprar el Universal o el que traía Trucutú a comprar el diario regional que tenía otras caricaturas, también me gustaban, yo quería dibujar como ese tipo, el del ratón
Ya con el diario como tal fue en 2010. A los 21. El espacio es muy importante, entre más espacio tengas, hay más posibilidades de hacer más detalles. Claro, sin llegar a los extremos de tatuarse un ojo en toda la espalda.


- Estar en el diario, ¿Que implicó? ¿Tuviste que abandonar el tatuaje por un tiempo?

Estar en el diario fue una escuela de periodismo, de fotografía documental, de hijueputismo. Tuve que abandonar el tatuaje momentáneamente durante varios períodos de mi vida. Períodos en los que trabajé o estudié, o ambos al mismo tiempo.


- ¿Por qué de "hijueputismo"? 

Porque a veces se pierde la ética para tomar una fotografía. La empatía más que todo.


- ¿Cuándo compraste la primera máquina? 



La primera máquina creo que la compré en 2006, fue después de hacer la máquina de verdad, que no fue comprada sino que fue como pago de una deuda. Los materiales, porque la mano de obra no.

- ¿Cuál fue el verdadero trato con respecto a la deuda?

Bueno, después de haberme decepcionado de los tatuajes con la máquina casera, comencé a trabajar en una fábrica de zarcillos durante los fines de semana, no ganaba mucho, tenía que operar taladros industriales, tenía 14 años iba a cumplir 15 en unos meses. A los 15 salí de 5to año y seguí trabajando mientras salía el cupo en la Universidad, esa fue la opción que tomé. Comencé a trabajar de lunes a viernes
, de 8 am a 12m y de 1pm a 6pm. Pagaban por producción, no por tiempo. Se atrasaban mucho con el pago, una máquina costaba como 3 sueldos mínimos. Creo que estuve como 8 meses ahí, la fábrica estaba quebrando, la gente se estaba yendo, yo le dije al jefe que quería irme a otro lugar, porque la meta que era comprar una máquina y no se había podido lograr ahí.
Me preguntó que si dibujaba, le dije que si. Me dijo que el había sido tatuador y que podía hacerme una máquina. Él era un duro manipulando las máquinas, transformándolas. Me dijo que me necesitaba en el proyecto para hacer la máquina y comenzamos a fabricarla; con las máquinas que el tenía no fue tan complicado. Me dijo que me daría una máquina de la producción y demás accesorios para saldar la deuda, que era como de 2 meses. Entonces me tocaba ir en las tardes al taller y hacer algunas cosas para las máquinas como cortar el hierro, hacer las bobinas con el cobre... 

- ¿Las máquinas exáctamente que función tenían?

Era una máquina profesional hecha en casa, tenía todas las partes que tiene una máquina profesional, las partes que no se podían hacer, como los tornillos o filtros se compraban por ahí.

No no, o sea las maquinas de la fábrica ¿Qué función tenían?

Bueno, las máquinas de bobinas se hicieron en 1891. Y siempre fue el mismo sistema, en la fábrica se replicó eso. 

- Pero, ¿La fábrica era de bobinas? 

No, hicimos el frente (chasis) las bobinas que son el motor de máquina y los grips (donde se agarra para tatuar)...
La máquina me costó mucho esfuerzo, mucha sangre literalmente, pero fue una meta, cumplí y eso trazaría el camino hacía otros retos. Que la voluntad es muy grande. Son cosas trilladas pero en ese momento eso era muy grande. Había pasado por muchas derrotas y haber ganado esta significaba mucho.

- ¿Considerarías que ese fue el surgimiento de Vinc en el mundo del tatuaje?
 
Fue un principio, que a pesar de lo accidentado que fue, no lo cambiaría, ahora es la continuación de una historia.




*CONTINUARÁ*








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