Resistir ante la desesperación de poder observar un nuevo comienzo, ante la miseria, hambre, escasez de productos básicos. Resistir a cada una de las dolorosas despedidas, que son en muchos casos sin retorno. Resistir ante aquellos momentos de felicidad que poco a poco se fueron esfumando. Hoy todo vuelve a ser incertidumbre y desesperanza, ira e impotencia, lamentos y aún más crisis. Podríamos seguir utilizando adjetivos calificativos para describir la situación anómica en la que converge Venezuela, ¿Pero a estas alturas... Quién no sabe cuánto estamos sufriendo? Una frase a convenir: "Al tratar del Estado debemos recordar que sus instituciones no son aborígenes, aunque existieran antes de que nosotros naciéramos; que no son superiores al ciudadano; que cada una de ellas ha sido el acto de un solo hombre, pues cada ley y cada costumbre ha sido particular; que todas ellas son imitables y alterables, y que nosotros las podemos hacer igualmente buenas o mejores" Ral...
Como de costumbre lo que ya es costumbre, una nueva responsabilidad se ha cruzado en mi camino, he tenido la oportunidad de partir sola todos los días por la mañana.. Al principio me encuentro a un vagabundo gordo y me cuestiono el porqué lo es si es un indigente, más abajo en la cuadra siguiente veo a una madre con su hija esperar el autobús siempre a la misma hora, me doy cuenta que he salido tarde de la casa es cuando no las veo de pie cerca de la acera con los brazos cruzados; más adelante me encuentro con Zhing la china de séptimo grado de mi colegio a veces pienso que es demasiado flaca para ser cierto, la comparo todo el tiempo con un fideo. Y allí está el señor todas las mañanas sentado haciendo nada esperando que abran el estacionamiento para comenzar sus horas de trabajo, la parada desolada y del otro lado de la calle está el metro y una cola infernal. La señora del periódico me sonríe y le doy los buenos días.. Maldigo cuando se acaban los periódicos porque ya no hallo que ...
Este viernes bajé a Chacaíto a hacer un depósito en el Centro Comercial Único, pero resultó que el Banco Mercantil del sitio estaba cerrado temporalmente. Según el anuncio de la puerta, por mes y medio. Decidí ir para el que queda en frente del Centro Comercial Lido. Justamente una señora bastante mayor leyó el anuncio al lado mío y me preguntó si había otro Mercantil cerca, le dije que si. Nos pusimos a hablar en el trayecto, cuando llegamos al Banco sacó un fajo de billetes y me dijo: "No veo bien, ¿Me puedes ayudar a contarlos?". Le dije que si y procedí a hacerlo. Eran 11.000 bolívares exactos. Había mucha gente en el banco porque estaba lloviendo y aún me faltaban 20 números para que me atendieran. A la anciana ya la estaban atendiendo, yo estaba cerca de la taquilla. La señora le dijo al cajero que me atendiera. Pude hacer mi depósito. Pero todavía seguía lloviendo. La anciana me dijo que estaba pagando la inscripción del Colegio de su nieta....