Aquella parte
No podemos controlarlo. Aquella sensación que ofusca nuestros pensamientos y acciones lentamente; que invade cada una de las puertas más oscuras de nuestro interior. ¿Quién no tiene miedo que sus más profundos secretos sean descubiertos? Ni siquiera, en quienes más confiamos; siempre hay una parte de nosotros que jamás entregamos, ni a quienes más apreciamos. De allí viene el dicho "Nunca terminamos de conocer a las personas". El contra argumento es simple. Desde una perspectiva holística hay que considerar que los cambios ambientales, psicológicos y sociales varían constantemente. No somos ni seremos los mismos de ayer ni de mañana.